no dejes flores que me lastima
para mi no habrá mayor tortura
que el saber que te has olvidado de mi.
que el saber que te has olvidado de mi.
Tardes frías te regalo
entre lagrimas y olvido
alguna que otra copa y bastante humo
Me recordarás como aquella mujer
que nunca dejó de querer
más allá de la muerte
por siempre a tu lado estaré
Ahora podrás acariciar mi piel
pálida, fría y sedosa
me encontrarás entre tus sueños
entre sabanas rotas
Podrá la muerte arroparme entre sus brazos
pero nunca nada podrá despegarme de este amor sagrado